Educar el oído en los procesos de enseñanza – aprendizaje de una lengua es una habilidad a la que no se le pone demasiado interés por ser una destreza “pasiva”; los profesores nos dicen “a escuchar solo se aprende escuchando” y las actividades didácticas que se proponen generalmente a llenar espacios en un texto o en la letra de una canción.
Asumiendo que nuestros estudiantes no tienen ningún tipo de dificultad que restrinja su percepción auditiva, es cierto que el acto de escuchar no puede ser enseñado desde el significado estricto de la palabra; no obstante, hay métodos que podemos proponer a los estudiantes que pueden ayudarlos a favorecer la comprensión auditiva.
A los estudiantes se les pueden proponer actividades que les permitan mecanizar habilidades que los nativos han automatizado, a través de:
•Identificación y discriminación de características acústicas – reconocer sonidos, palabras, frases, textos y discursos con entonación, melodía y prosodia.
•Distinguir las fronteras entre palabras
Pero escuchar también es interpretar lo que quiere decir quien lo emite, por lo que la autenticidad de los audios cobra importancia y provee de finalidad al acto de escuchar. Por eso, en actividades didácticas de comprensión auditiva, podemos tomar ventaja de estrategias que permitan:
•Inferir situaciones, vínculos entre ellas, conexiones entre participantes de una situación, objetivos de determinadas locuciones.
•Identificar y contextualizar locuciones y expresiones culturales.
•Interpretar gestos y expresión corporal.
•Distinguir entre significado implícito y significado literal.
•Aprovechar que hay una estrecha relación entre la comprensión auditiva y la expresión verbal para promover actividades de auto conciencia del mundo auditivo.
Como por ejemplo, pedir a nuestros estudiantes que reconozcan el estado de ánimo que se expresa en determinada locución.
Los estudiantes de una lengua extranjera frecuentemente nos preguntamos ¿por qué entendemos más de lo que podemos expresar al hablar? Y es porque se nos presentar lo más completo posible el contexto en el cual se presentan los audios; la temática sobre la que trata lo que alguien quiere decir. En esa perspectiva, es mucho más enriquecedor si en las actividades de comprensión auditiva que se presentan a los estudiantes les diéramos la misma ventaja.
No hay necesidad de aislar la habilidad de escucha de los elementos extralingüísticos y paralingüísticos que la enriquecen y la acompañan.
Me parece que esto de la competencia estratégica es muy interesante y desafortunadamente como profesores de lengua extranjera no la conocemos y no sabemos cómo aplicarla. Asimismo como estudiantes de lengua extranjera no somos conscientes de la variedad de recursos que están a nuestra disposición para aprender la lengua. Nosotros los estudiantes de la licenciatura en lenguas modernas en la universidad tenemos el centro de recursos y no lo utilizamos apropiadamente, lo que me parece un desperdicio, ya que muchos de nosotros ni siquiera somos conscientes de las estrategias propias que utilizamos si somos conscientes de nuestros estilos de aprendizaje. En este respecto me parece muy importante nuestro papel como profesores en el desarrollo de la competencia estratégica, como dice la autora debemos observar e identificar las estrategias que utilizan nuestros estudiantes y mostrarles cuales debe utilizar de acuerdo con su estilo de aprendizaje. De acuerdo con lo que menciona la autora del diseño de actividades en las cuales se activen los mismos procesos que se activarían en una situación real fuera de la clase de español me pregunto: ¿Cómo se puede hacer esto? ¿De dónde debemos tomar el input? Pues de acuerdo con la explicación que se da en el podcast no me parece que sea sencillo. Con respecto al trabajo de la comprensión auditiva en el aula estoy de acuerdo con que toma mucho tiempo y que el tiempo en el aula es limitado, pero me parece muy importante que primero que saquemos tiempo para hacerlo; y segundo que apliquemos las estrategias de las que se habla en el podcast para aprovechar la comprensión auditiva en el aula, ya que según menciona la autora las actividades de comprensión las planteamos para comprobar si el estudiante entendió y no para comprobar que está aprendiendo y como lo está haciendo. Por lo que debemos detectar las dificultades que tienen los estudiantes para comprender con el fin de poder aplicar las estrategias de comprensión.
De acuerdo con mi experiencia como estudiante de lenguas extranjeras, la comprensión auditiva siempre se ha trabajado en términos de la cantidad de información que un estudiante puede conseguir a partir de un audio. Parece que lo importante es recuperar la mayor cantidad de datos sin tener en cuenta, muchas veces, si estos datos realmente se comprenden o si todos los estudiantes de una clase pueden realizar satisfactoriamente este ejercicio. Como lo anterior hace parte de la tradición de enseñanza a la que muchos estamos acostumbrados, hasta el momento no había pensado en qué hay detrás de los ejercicios de escucha, es decir, qué clase de procesos se dan al interior de cada uno de nosotros para poder desempeñar la destreza auditiva. Este podcast me pareció muy interesante precisamente porque me permitió reflexionar acerca de todos los elementos que anteceden al propio ejercicio de escuchar. Por ejemplo, pensé, desde mi posición de estudiante, si yo misma escucho bien, cómo saber si escucho bien, qué recursos empleo para escuchar o cuál es la importancia de escuchar en un curso de LE. Luego pensé, desde mi posición de futura profesora de LE, qué podría proponer para que mis estudiantes escucharan, cómo reaccionarían ante mis propuestas y qué esperaría que hicieran. Dar respuesta a estas preguntas no es fácil porque, como se menciona en el podcast, la comprensión auditiva no se puede observar ni medir directamente. Además, existen muchos factores que intervienen en este proceso, por ejemplo, el tipo de input, el nivel o conocimiento de cada estudiante, sus habilidades auditivas, sus sentimientos frente a actividades de este tipo, la situación en la que se den estas actividades (clases regulares o evaluaciones), la capacidad del profesor de detectar las dificultades de los estudiantes, etc. Frente a esta situación, la propuesta de Martín, me parece muy útil porque antes de pasar al diseño de actividades y la presentación de estas a la clase, es importante observar y analizar un poco a los estudiantes y a uno mismo para luego proponer estrategias que puedan favorecer las fortalezas que cada uno tiene o ayudar con recursos para facilitar el aprendizaje de una lengua.
Pienso que el aporte que Susana nos da al considerar el concepto de Competencia Estratégica en el aula de ELE es muy relevante. En principio, relacioné este concepto con el de competencias metacognitivas y me dí cuenta que la competencia estratégica es un ámbito mucho más amplio que abarca, como bien explica Susana, los 3 ámbitos del aprendizaje (socioafectivo, cognitivo y metacognitivo) Muy interesante también lo que el estudio observó de la aplicación de estas estratégias de manera explícita en el aula, a saber,no a todos los estudiantes les motiva conocerlas o utilizarlas mientras que a otros sí.
Muy de acuerdo con Susana al considerar que éste, al igual que muchos otros aspectos del aprendizaje de lenguas, deben comenzarse a estudiar a partir de los procesos naturales en los que las habilidades se desenvuelven. Es decir, debemos adquirir una consciencia de los procesos naturales en la comprensión auditiva, la comprensión escrita, la producción escrita y oral y a partir de éstos diseñar estratégias que ayuden a nuestros estudiantes a conocer sus propias estratégias y por qué no, a aplicar unas nuevas que mejoren su rendimiento en general.
Educar el oído en los procesos de enseñanza – aprendizaje de una lengua es una habilidad a la que no se le pone demasiado interés por ser una destreza “pasiva”; los profesores nos dicen “a escuchar solo se aprende escuchando” y las actividades didácticas que se proponen generalmente a llenar espacios en un texto o en la letra de una canción.
ResponderEliminarAsumiendo que nuestros estudiantes no tienen ningún tipo de dificultad que restrinja su percepción auditiva, es cierto que el acto de escuchar no puede ser enseñado desde el significado estricto de la palabra; no obstante, hay métodos que podemos proponer a los estudiantes que pueden ayudarlos a favorecer la comprensión auditiva.
A los estudiantes se les pueden proponer actividades que les permitan mecanizar habilidades que los nativos han automatizado, a través de:
•Identificación y discriminación de características acústicas – reconocer sonidos, palabras, frases, textos y discursos con entonación, melodía y prosodia.
•Distinguir las fronteras entre palabras
Pero escuchar también es interpretar lo que quiere decir quien lo emite, por lo que la autenticidad de los audios cobra importancia y provee de finalidad al acto de escuchar. Por eso, en actividades didácticas de comprensión auditiva, podemos tomar ventaja de estrategias que permitan:
•Inferir situaciones, vínculos entre ellas, conexiones entre participantes de una situación, objetivos de determinadas locuciones.
•Identificar y contextualizar locuciones y expresiones culturales.
•Interpretar gestos y expresión corporal.
•Distinguir entre significado implícito y significado literal.
•Aprovechar que hay una estrecha relación entre la comprensión auditiva y la expresión verbal para promover actividades de auto conciencia del mundo auditivo.
Como por ejemplo, pedir a nuestros estudiantes que reconozcan el estado de ánimo que se expresa en determinada locución.
Los estudiantes de una lengua extranjera frecuentemente nos preguntamos ¿por qué entendemos más de lo que podemos expresar al hablar? Y es porque se nos presentar lo más completo posible el contexto en el cual se presentan los audios; la temática sobre la que trata lo que alguien quiere decir. En esa perspectiva, es mucho más enriquecedor si en las actividades de comprensión auditiva que se presentan a los estudiantes les diéramos la misma ventaja.
No hay necesidad de aislar la habilidad de escucha de los elementos extralingüísticos y paralingüísticos que la enriquecen y la acompañan.
Me parece que esto de la competencia estratégica es muy interesante y desafortunadamente como profesores de lengua extranjera no la conocemos y no sabemos cómo aplicarla. Asimismo como estudiantes de lengua extranjera no somos conscientes de la variedad de recursos que están a nuestra disposición para aprender la lengua. Nosotros los estudiantes de la licenciatura en lenguas modernas en la universidad tenemos el centro de recursos y no lo utilizamos apropiadamente, lo que me parece un desperdicio, ya que muchos de nosotros ni siquiera somos conscientes de las estrategias propias que utilizamos si somos conscientes de nuestros estilos de aprendizaje. En este respecto me parece muy importante nuestro papel como profesores en el desarrollo de la competencia estratégica, como dice la autora debemos observar e identificar las estrategias que utilizan nuestros estudiantes y mostrarles cuales debe utilizar de acuerdo con su estilo de aprendizaje.
ResponderEliminarDe acuerdo con lo que menciona la autora del diseño de actividades en las cuales se activen los mismos procesos que se activarían en una situación real fuera de la clase de español me pregunto: ¿Cómo se puede hacer esto? ¿De dónde debemos tomar el input? Pues de acuerdo con la explicación que se da en el podcast no me parece que sea sencillo.
Con respecto al trabajo de la comprensión auditiva en el aula estoy de acuerdo con que toma mucho tiempo y que el tiempo en el aula es limitado, pero me parece muy importante que primero que saquemos tiempo para hacerlo; y segundo que apliquemos las estrategias de las que se habla en el podcast para aprovechar la comprensión auditiva en el aula, ya que según menciona la autora las actividades de comprensión las planteamos para comprobar si el estudiante entendió y no para comprobar que está aprendiendo y como lo está haciendo. Por lo que debemos detectar las dificultades que tienen los estudiantes para comprender con el fin de poder aplicar las estrategias de comprensión.
De acuerdo con mi experiencia como estudiante de lenguas extranjeras, la comprensión auditiva siempre se ha trabajado en términos de la cantidad de información que un estudiante puede conseguir a partir de un audio. Parece que lo importante es recuperar la mayor cantidad de datos sin tener en cuenta, muchas veces, si estos datos realmente se comprenden o si todos los estudiantes de una clase pueden realizar satisfactoriamente este ejercicio.
ResponderEliminarComo lo anterior hace parte de la tradición de enseñanza a la que muchos estamos acostumbrados, hasta el momento no había pensado en qué hay detrás de los ejercicios de escucha, es decir, qué clase de procesos se dan al interior de cada uno de nosotros para poder desempeñar la destreza auditiva. Este podcast me pareció muy interesante precisamente porque me permitió reflexionar acerca de todos los elementos que anteceden al propio ejercicio de escuchar. Por ejemplo, pensé, desde mi posición de estudiante, si yo misma escucho bien, cómo saber si escucho bien, qué recursos empleo para escuchar o cuál es la importancia de escuchar en un curso de LE. Luego pensé, desde mi posición de futura profesora de LE, qué podría proponer para que mis estudiantes escucharan, cómo reaccionarían ante mis propuestas y qué esperaría que hicieran.
Dar respuesta a estas preguntas no es fácil porque, como se menciona en el podcast, la comprensión auditiva no se puede observar ni medir directamente. Además, existen muchos factores que intervienen en este proceso, por ejemplo, el tipo de input, el nivel o conocimiento de cada estudiante, sus habilidades auditivas, sus sentimientos frente a actividades de este tipo, la situación en la que se den estas actividades (clases regulares o evaluaciones), la capacidad del profesor de detectar las dificultades de los estudiantes, etc.
Frente a esta situación, la propuesta de Martín, me parece muy útil porque antes de pasar al diseño de actividades y la presentación de estas a la clase, es importante observar y analizar un poco a los estudiantes y a uno mismo para luego proponer estrategias que puedan favorecer las fortalezas que cada uno tiene o ayudar con recursos para facilitar el aprendizaje de una lengua.
Pienso que el aporte que Susana nos da al considerar el concepto de Competencia Estratégica en el aula de ELE es muy relevante.
ResponderEliminarEn principio, relacioné este concepto con el de competencias metacognitivas y me dí cuenta que la competencia estratégica es un ámbito mucho más amplio que abarca, como bien explica Susana, los 3 ámbitos del aprendizaje (socioafectivo, cognitivo y metacognitivo)
Muy interesante también lo que el estudio observó de la aplicación de estas estratégias de manera explícita en el aula, a saber,no a todos los estudiantes les motiva conocerlas o utilizarlas mientras que a otros sí.
Muy de acuerdo con Susana al considerar que éste, al igual que muchos otros aspectos del aprendizaje de lenguas, deben comenzarse a estudiar a partir de los procesos naturales en los que las habilidades se desenvuelven. Es decir, debemos adquirir una consciencia de los procesos naturales en la comprensión auditiva, la comprensión escrita, la producción escrita y oral y a partir de éstos diseñar estratégias que ayuden a nuestros estudiantes a conocer sus propias estratégias y por qué no, a aplicar unas nuevas que mejoren su rendimiento en general.